domingo, 27 de marzo de 2011

II.

no sé como empezó todo, pero si escribo un poco se podrán aclarar muchas cosas y novedades para la poli si no llegase a estar viva.
el cambio de joven normal a joven perseguida, fue un acto propio e inherente a mi forma de ser, fue un impulso como muchos otros que he tenido en mi vida. si pudiera definirlo sería propio de un sentimiento maternal no explorado.

estaba yo en el shopping, creo que hace seis dias y estaba viendo cómo le quitaban la bebé a una mujer alta y morena. era un hombre de pelo rojo quien quería secuestrarla, se notaba que no era el padre de la menor. observé un poco más y no dudé en ningún momento en ayudar a la madre. se la quité de las manos y salí corriendo, creo que corrí todo lo que no lo había hecho en el colegio. mientras corría vi los ojos de la pequeña cambiar de pena a ternura y sonrisas. en seguida me encontre con la madre, una dama estupenda. le pasé a la menor y me llevó en auto.
ella estaba empapada en lágrimas. fuimos a la policía.
llegamos a una oficina, bien linda, decorada con clase. el oficial era el esposo y padre. me felicitó, se rió un poco y trató de bajarle el perfil a lo sucedido mientras que su señora estaba apunto de entrar en un ataque de pánico. no podía dejar de mirarla. el oficial al darse cuenta me dice:
-lo que ha pasado acá es muy grave, ha llegado la esposa de mi alterno en la misma situación, le han querido robar a su bebe, ella no lo ha permitido y la han amenazado con un arma. estos tipos saben nuestras direcciones y tienen noción de lo que hacen.
-cuantos años tiene su hija, oficial
-cumplirá cinco el mes que viene. bueno señorita, creo que tiene que ir a casa, tomar un baño y le recomiendo no salir en, por lo menos, dos dias. la policía está para eso, para evitar desgracia. le doy las gracias por tal acto de valentía, nunca pensé que una mujer pudiera tener agallas en este siglo.

me fui a casa, no lograba estar conciente al cien por ciento de lo que pasaba, pero se sentía bien haber hecho algo por alguien al punto de salvarle la vida. los humanos hemos sido a lo largo de la historia unos cobardes. porque para tener esta sensación debes hacer algo al respecto o pensar que vivir solo cuesta la vida. como yo.

yo vivo sola, hace mucho tiempo ya. mis padres viven en otra ciudad y aveces extraño a mi familia. pensé mucho en ellos mientras caminaba, me alejaba del edificio de la policía y sentí un tiroteo de pistolas, muy fuerte. como si estuviesen al lado mio. me perseguían. corrí de vuelta hacia donde estaba el oficial, el iba saliendo en su auto y yo alcancé a subirme sin su permiso. el oficial se había dado cuenta que era la guerra y dio orden , desde su radio a que apuntaran fuego a los "delincuentes que se acercaban a la central". en el auto adentro estaba el oficial, su esposa e hija y el suboficial, su esposa y dos hijos (la parejita).

-sinceramente no sé lo que pasa, ¿porqué los quieren muertos? - le pregunté, ¡tenía que saberlo!
- cuando uno trabaja en esto, no se hace un cuestionario, dado el tiempo que poseo para salvar la vida de mi familia.
- y ¿hacía donde vamos?
- a una playa , nos quedaremos dos dias y volveremos.

así fue, alejados. en esos dos dias compartí con las familias, era como una más. jugaba con los niños y pasé casi todas las horas en silencio, menos cuando hablaba con las esposas, claro.

cada vez que pensaba, no sabía si estar de lado de la poli o de los malos, ya que la poli y los malos pueden estar jugando juntos en este laberinto. ¿por qué huían? ¿debería ser al revés?

- nosotros volvemos a la ciudad, las chicas y los niños se quedan acá. ¿te quedas?
- voy, tengo que regresar a casa y a mi vida normal. (esta es una frase que dije y que me avergüenzo, es como decir ya se terminó la obra, volvemos a la rutina)
la obra nunca terminó en ese momento. el oficial me pasó un arma, yo no tenía idea de como usarla. estando en mi departamento la miraba y la examinaba, era pesada.

fui al supermercado a abastecerme, tenía miedo, en todo momento. no quería ver a mi agresor.
en la noche fue Paty una gran amiga, le conté lo que me sucedía. fumamos unos verdes y mi vida volvía a la "normalidad". sentí que no me creía pero aún así dejé pasar el tema, quería borrarme o borrarlo, pero no podía evitar ir a la ventana y saber que no había ninguna cabellera roja.

En la ciudad que vivo, la droga REINA y la pobreza le acompaña. el mejor shopping colindaba con una población, viviendas de bajos recursos, el supermercado de la pasta base. el shopping era la única entretención obligada del lugar, se pagaban las cuentas y uno podía disfrutar, creo que en todas las ciudades del país hay un shopping, donde viven mis padres también hay uno. ellos viven a una hora de aquí. es más bonito allá.


III.
Cometí el gran error de quedarme hasta tarde en el shopping. estaba el payaso de cabellera roja, el aún no me veía pero yo si a él y pude detallar su rostro: su cara pintada no uniformemente de blanco, boca grande, bajo, flaco, al rededor de su boca tenía labial (era un verdadero payaso), en sus ojos había algo raro, en un lado de su cabeza estaba rapado, lo acompañaba muchos tipos de la misma edad (entre 15 a 21), todos con armas y yo también.
ellos estaban en la rampa que daba al segundo piso, al aire libre fuera del shopping y yo los observaba de una tienda a unos 70 metros. la dama de la tienda me dijo que iban a cerrar, asi que fui de forma ágil a la salida del primer piso y me alejaba para irme a mi casa. no entiendo por qué mis pies me llevaron allí ese dia. vi a unas niñas de mi edad corriendo y miré hacia atrás y estaban pronto a descubrir que estaba yo, la que había estropeado el secuestro de la menor del oficial de la poli. gracias a Dios no me vieron pero sí salí corriendo tras las jóvenes, una muy rubia por lo demás. las seguí hasta un cerro de arena y ellas estaban allí apreciando el paisaje de una población que apenas luces dormía. se dieron cuenta que estaba yo. charlamos un rato y les conté que me perseguían, no más detalles.
-tenemos unos amigos que te pueden ayudar acá.
-nosotras no conocemos a ese tipo de pelo rojo, pero lo hemos visto en muchos lugares de por acá.
Vania y Carol (la rubia) se veían simpáticas y con cara de ayudarme. las seguí. ya sabía cuál iba a ser mi plan. mas o menos.

los pasajes de la población San Rafael eran de tierra, ya eran casi las 00.00 y los niños descalzos aún jugaban. las casa eran de cartón y las mejores eran una mezcla de barro y fierro.
las chicas conocían a casi todos, no se cansaban de saludar. no había música, no había ruido. muchos hombres armados y mujeres drogadas.
llegamos a casa de una tal "tia tere", una gorda que nos hizo pasar a su casa, dentro de ella un televisor de ultima generación, un separador de ambientes colgantes para entrar a la cocina-comedor, donde estaban sus hijos. en resumidas cuentas lo que le pedí es que su hijo me fuera a dejar en su auto a mi casa y yo iría escondida en el piso del auto. ella accedió y su hijo fue amablemente a dejarme a la casa de mis padres después de que se lo supliqué.

yo no tenía idea pero después que me fui de ese lugar desbarataron todo en la casa de "tia tere" el hombre de la cabellera roja me había seguido y había matado a uno de la población. me enteré por Paty cuando la llamé de casa de mis padres. debo reconocerlo tuve miedo. ¿por qué me persiguen?