jueves, 27 de octubre de 2011

las distancias eran enormes, demasiado para ser una simple coincidencia.
Ismael, un chico de filipinas, como todos los días después de la facultad vuelve a su casa, saluda a sus padres y va a la iglesia.
muy lejos aún está francisca, en Sudamérica, estudiando por segunda vez en la universidad, se fue de casa a los 17, tiene amigos, sale a fiestas y lo único que sabe de filipinas es que el viernes santo de cada año, voluntarios se crucifican, clavando sus manos y pies.

Ismael vive en país donde no ha llegado el neoliberalismo de frente, ni las grandes empresas ni los grandes poderes, él come el pescado que le da el mismo mar que mira francisca, el oceano pacifico.
en su país, la religión es muy influyente, en el de francisca ya no. francisca tiene dos laptops y estudia diseño de indumentaria. él cuando puede va a entretenerse a un cyber que hay cerca de su casa y estudia la biblia.

un dia despierta y alquila un computador, estaba esperanzado en recibir ese e-mail que no llegó.
para no aburrirse, abrió su facebook y decidió buscar a gente con su mismo apellido, encontró gente de todas partes, agregó a dos.

"¿ojos rasgados, asiático, de donde será?. le mandaré un inbox para ver quien es, tenemos el mismo apellido... creí que era mapuche". fracisca había recibido la solicitud de ismael. mantuvieron unas breves conversaciones en inglés ( ya que era el idioma que ambos manejaban sin ser el propio), él preguntó sobre el terremoto y ella sólo respondía, sin interés, sólo para mostrar sus modales.

"cómo puede vestirse así, está casi desnuda... que horror, la biblia puede ayudarle" él veía sus fotos, pero no sabía que ella igual sabía leer los versículos, pero no los interpretaba como correspondía, Ismael sí. una noche él se despertó, anotó unos números, estaba sonámbulo porque no fue un acto conciente. lo mismo paso los tres días siguientes, no sabía qué significaban y fue donde pastor. eran señales, señales que tenía que buscarlas en su corazón y lo único que veía era oscuridad, incertidumbre, no lograba apreciar algo más certero, esa noche soñó con ella.


los números que estaban después de los versículos, eran dias & horas, no se sabe en qué tiempo pero algo no andaba bien, había que alertarla de algo...

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